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Martes 27/02/2024  

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“La campaña de vacunación dura lo que dura la temporada invernal”

Carlos Lebrún es médico epidemiólogo del Área de Gestión Sanitaria Serranía de Málaga: "Hay muchas personas reticentes a ponerse la vacuna del COVID"

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  • Lleva más de 15 años como epidemiólogo en el AGS Serranía. -

Está apunto de cumplirse el primer mes desde que se inició la campaña de vacunación. Carlos Lebrún es epidemiólogo de atención primaria del Área de Gestión Sanitaria Serranía de Málaga desde el año 2007. Nacido en Venezuela, hizo la convalidación y homologación en España dos años antes y se especializó en epidemiología en la Universidad de Granada a través de la Escuela Andaluza de Salud Pública. De técnico en esta institución partió a Ronda para ejercer ya como epidemiólogo. Aquí ya son más de 15 años los que lleva como sanitario experto en el estudio de modelos, causas y control de enfermedades en grupos de personas.

Ya estamos inmersos en plena campaña de vacunación contra la gripe y el COVID-19. ¿Cuándo se inició?

–Como todos los años se pretende que la captación comience a principios de octubre para que de tiempo a tener anticuerpos protectores en cuanto se den los picos de incidencia de gripe o de las infecciones respiratorias agudas que se esperan siempre para final de diciembre o principios de enero. Las personas vulnerables son los primeros que necesitan estar bien protegidos. Por o tanto, la campaña arrancó el pasado 9 de octubre y fundamentalmente se empezó con las personas institucionalizadas, es decir, las que están en residencia de mayores o en el centro de discapacitados Asprodisis, para mayores de 85 años de edad.  

Si no hubiésemos tenido la vacunación contra el COVID no estaríamos en la situación de libertad que tenemos actualmente 

La vacunación va por fases, esto es, de manera progresiva por grupos...

–Eso es, junto al grupo mencionado también fuimos vacunados los profesionales sanitarios y sociosanitarios, y aquellos estudiantes en prácticas porque somos los primeros que tenemos que protegernos para no contagiar a otros y para no causar bajas. Para estar al pie del cañón como yo siempre digo. En esta fecha tiene cabida la vacunación oportunista de la población de 6 a 59 meses de edad, los niños. Quiero destacar que el año pasado se introdujo la novedad de que los menores de 5 años se vacunaban contra la gripe, este año continúa y con la vacuna del COVID-19 pasa igual, pero con la excepción de que pertenezcan a grupos de riesgo. A partir de la semana del 16 de octubre se comenzó con la población mayor de 70 años de edad y aquellas personas menores de 5 años continúan vacunándose y se les hace una captación activa a través de sus enfermeros de pediatría para el caso de la vacuna del coronavirus. Se siguen vacunando a los que se habían quedado rezagadas de grupos anteriores. También las embarazadas y aquellas que hayan parido y no hayan sobrepasado el sexto mes..

¿Qué sectores se han sumado esta última semana y qué está por venir?

–Desde este pasado lunes ya se ha abierto la vacunación para mayores de 60 años, fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, instituciones penitenciarias y, como novedad, respecto a la gripe, los profesionales que estén expuesto a animales. A partir de diciembre llegará el turno de convivientes domiciliarios de personas mayores de 60, enfermos crónicos y embarazadas, en función a la disponibilidad de dosis. Una salvedad que tenemos este año es que la vacunación del COVID-19 no es universal como se había hecho antes, sino que es una vacunación orientada a grupos de riesgo. Para mayores de 60 años es sistemática y para menores de 5 años la de gripe, y la del coronavirus solo para grupos vulnerables.

Considero que la vacunación es una acción no solo de responsabilidad sino de corresponsabilidad, para protegernos y proteger al otro

¿Ha pasado mucha gente ya por los puntos de vacunación respecto a otros años?

–Diría que sí, bastante, aunque aún sea pronto para sacar datos estadísticos. No solo por el hospital sino por los distintos puntos de vacunación en los distintos consultorios y centros de salud de atención primaria. El hospital está fundamentalmente para aquellos que requieran de unos servicios de forma oportunista. Por Medicina Preventiva se está vacunando mucha gente. Destacar que hay un punto de Covid-Gripe y Neumococo en Ronda Sur, en Santa Bárbara.

Estamos hablando de la vacunación de gripe y COVID-19. ¿Todo el que se persona a la vacunación se pone ambas o existe todavía un poco de rechazo a una nueva dosis del COVID?

–La mayoría de las personas se ponen las dos vacunas, pero hay reticencia obviamente. Hay que recordar que la vacuna no deja de ser un medicamento, cualquiera puede producir algún tipo de reacciones y la vacuna, al ser inyección, puede producir reacciones locales y generales tanto inmediatas como mediatas, pero eso está dentro de lo que ocurre porque somos humanos, es decir, tenemos variabilidad biológica y uno responde de una manera y otros de otra.  Hay personas que un año le viene fatal y otro estupendo. Es preferible sufrir ese tipo de reacciones que sufrir una enfermedad y tener una complicación por culpa de la enfermedad, sobre todo si hablamos de personas vulnerables que parten con alguna patología base. Detrás de cada vacuna hay un gran desarrollo tecnológico, no es lo mismo las de ahora que las de hace 20 o 30 años, todo ha evolucionado siempre para mejor. Y recordar que si no hubiésemos tenido la vacunación contra el coronavirus no estaríamos en la situación de libertad que tenemos actualmente y que no teníamos durante la pandemia. Otorgó unos niveles de inmunización importantes.

Obviamente cada persona decide por sí misma, pero qué mensaje le manda a esas personas o a este sector que se muestra reticente a la vacuna del COVID-19?

–Todo es relativo, hay que colocarlo en una balanza riesgos-beneficios. ¿Cuál es riesgo que voy a tener? Una reacción local, algo de malestar...pero el beneficio es que si logro infectarme va a ser mucho menos intenso y lo más probable es que ni me infecte. Y ya no es solamente protegerse uno, sino no contagiar a otras personas. Considero que es una acción no solo de responsabilidad sino de corresponsabilidad.

¿Hasta cuándo dura la campaña ?

–La campaña de vacunación dura lo que dura la temporada invernal, hasta febrero o marzo podemos seguir vacunando. Van naciendo nuevos niños, surgen nuevas embarazadas...y no se puede detener la vacunación. Recordar que no solo se está vacunando del COVID-19 y de la gripe, también contra el Virus Respiratorio Sincitial (VRS) en niños recién nacidos. Y otra que siempre se continúa y se hace hincapié, ahora sobre todo en rescate, los que se vacunan de neumococo. Las personas que vayan cumpliendo 60 años, independientemente de la época del año, ya son susceptibles de vacunación contra el neumococo. Ya se ha hecho una actualización en las residencias y en los centros de discapacitados, y a las personas que vayan consultando. Mucha gente viene diciendo ‘he salido con tres banderillazos’ porque le correspondían las tres vacunas.  

Hay que estar bien protegidos de cara a los picos de incidencia de la gripe, los cuales se esperan que lleguen para finales de diciembre 

Ya sabemos que esta época suele ser mala por los cambios de temperatura, cogemos frío...¿podemos vacunarnos con ciertos síntomas o debemos esperar para ponernos la dosis?

–Si tenemos un simple resfriado sí se puede vacunar sin problema. La contraindicación fundamentalmente es la fiebre o que la persona se sienta mal, es preferible posponer la vacunación y esperar. Aunque todo lo que podamos hacer de una vez es mejor hacerlo, el sistema sanitario está capacitado y en óptimas condiciones de ofrecer y garantizar la vacunación a quienes la requieran. Respecto a los síntomas, la sociedad parece que se ha olvidado de que el coronavirus continúa entre nosotros.

¿Es complicado diferenciar o identificar si tenemos una u otra enfermedad?

–El COVID-19 ha llegado y va a estar con nosotros hasta el tiempo de los tiempos, llegó para quedarse y tenemos que convivir con él. Respecto a los síntomas va a depender mucho de la personas ya que unas tienen fiebre, otra no, otros tienen catarro... En el caso de la gripe, es más manifiesto lo que es la fiebre, menos congestión y menos afección nasofaringea, aunque aquí se reflejan más los dolores de huesos y escalofríos. De todas formas, para ello estamos los profesionales sanitarios, para la identificación y orientar cuando corresponda.

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