La Primitiva Archicofradía de Nuestra Señora del Valle ha vivido este domingo un momento histórico con
la bendición de su nueva casa hermandad, situada en el número 3 de la calle Compañía. La ceremonia, presidida por el arzobispo de Sevilla, monseñor
José Ángel Saiz Meneses, ha reunido a numerosos hermanos y autoridades en un ambiente fraternal y festivo.
Durante el acto, el arzobispo ha destacado el simbolismo de la nueva sede, asegurando que «esta casa
edificada sobre roca nos recuerda que Cristo es la Roca sobre la que se edifica la Iglesia». La Archicofradía ha agradecido la presencia del prelado y de las autoridades civiles que han acompañado a la corporación en este significativo día.
Con estas nuevas instalaciones, la hermandad
refuerza su arraigo en el centro histórico de la ciudad y da un paso más en la conservación de su patrimonio y en la atención a sus hermanos.