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Miércoles 22/09/2021

Estepona

Consecuencias psicológicas como la ansiedad, la otra cara de los incendios

Los vecinos desalojados de los pueblos han sido atendidos en Ronda, Estepona y Algatocín

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  • Voluntarios reciben en Ronda also ancianos desalojados.

Ansiedad, miedo a volver a casa, inseguridad y llantos son las patologías más comunes entre quienes viven una catástrofe como el incendio de Sierra Bermeja (Málaga), controlado este martes tras arrasar casi 10.000 hectáreas, cobrarse la vida de un bombero y desalojar a 2.600 vecinos de seis pueblos. 

Mientras el fuego avanzaba rápidamente, muchos vecinos veían interrumpida su vida cotidiana, situación a la que se ha referido en declaraciones a Efe la coordinadora de la Sección de Psicología de la Intervención en Catástrofes en Málaga dependiente del Colegio de Psicólogos de Andalucía Oriental, Lidia Lozano.

Además de las patologías mencionadas, los psicólogos han tratado el duelo y la incertidumbre de los desalojados y les tranquilizaban con información que llegaba desde el Centro Coordinador de Emergencias 112 y el puesto de mando.

Entre otras situaciones, estos profesionales han intervenido en el Pabellón de Ronda -donde acabaron la mayoría de desalojados de varios municipios- en el caso de una mujer que necesitaba apoyo psicológico al estar "muy preocupada" porque su hijo estaba en las labores de extinción.

La labor de los psicólogos se ha centrado en la "ventilación y desahogo emocional", es decir, dejar llorar sin contenerse, ver cómo se sienten los afectados y que ellos sepan cómo están, acompañarles en el duelo y respirar con ellos, lo que es "muy importante" para calmarles.

Lozano incide en que es importante "actuar en un primer momento" para que no queden secuelas y puedan desahogarse y que los mismos afectados sepan cómo se están sintiendo en cada momento para "ir controlando sus emociones".

Cree que habrá pocas secuelas y explica que los vecinos "volvían a sus casas con alegría", ya que se ha intervenido "in situ" en el punto cero, pero lo que puede permanecer es el miedo al fuego, aunque "con el tiempo se irá disipando".

El trabajo de estos profesionales ha sido una Intervención Psicológica Avanzada (IPA), primeros auxilios psicológicos con especialistas, psicólogos emergencistas para casos de catástrofes "a las órdenes del 112".

Los vecinos desalojados de los pueblos han sido atendidos en Ronda, Estepona y Algatocín, punto este último donde estaban reubicados desde bebés de pocos meses hasta ancianos de 80 años, y los psicólogos han explicado al personal de Protección Civil cómo tratar a los afectados.

La psicóloga ha destacado la unidad y solidaridad entre los vecinos, que en estos casos tratan de "estar unidos con esta misma pena" dado que "la unión hace la fuerza", incluso se abrazaron al conocer que ya podían regresar a sus domicilios.

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